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Lemas del Año 2021

Este año 2021, nuestro caminar estará iluminado con cada tiempo litúrgico manifestado en lemas como dichos de Jesús.

El lema anual es: Jesús nos dice “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos”, resalta la continuidad de la presencia de Dios, que nunca se ha ido, sobre todo en este tiempo de pandemia que cada vez resulta más incierto, pero nos da la confianza de saber que siempre estará con nosotros en las acciones que nos inspira cada día.

TIEMPO DE CUARESMA

TIEMPO DE CUARESMA

  

Tiempo de Cuaresma: Del 17 de febrero al 31 de marzo

Lema: Jesús nos dice: “Perdonen y serán perdonados” (Lc 6,37)

Objetivo: Promover la reconciliación como camino para ayudar a sanar los conflictos que estamos viviendo a nivel personal, familiar y social.
Tema: La Reconciliación comunitaria.
Texto bíblico: Evangelio de San Lucas 6, 37-38

“No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará; se les echará en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante; porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes”. Palabra de Dios.

Justificación:

Al iniciar nuestro año pastoral también iniciamos el tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión y reconciliación. Hemos escuchado que esta pandemia ha traído muchas secuelas a personas que se han infectado, pero también hemos experimentado otras clases de secuelas que nos deja a nivel emotivo y espiritual, no solo la pandemia sino también los conflictos sociales que hemos vivido durante estos tiempos en nuestra patria. Tal vez para nosotros es más fácil olvidar: el dolor, la ofensa, el resentimiento; puede que al no entender lo que nos ocurrió, puede que nos lleve al resentimiento a nivel personal, familiar o comunitario y afecte nuestra relación con Dios y con el prójimo. Tantas injusticias que pueden haber surgido por las circunstancias de la pandemia han hecho que experimentemos sentimientos contrarios al amor; lo más probable es que alberguemos resentimientos y faltas de perdón. Este tiempo es oportuno para dejar que el Señor nos sane y nos conceda la gracia de poder vivir el perdón.

El Papa Francisco nos recuerda en su encíclica Fratelli Tutti un modo de pensar y actuar; de cómo se puede superar y vivir la reconciliación, dándole valor y el sentido al perdón: “Algunos prefieren no hablar de reconciliación porque entienden que el conflicto, la violencia y las rupturas son parte del funcionamiento normal de una sociedad. De hecho, en cualquier grupo humano hay luchas de poder más o menos sutiles entre distintos sectores. Otros sostienen que dar lugar al perdón es ceder el propio espacio para que otros dominen la situación. Por eso, consideran que es mejor mantener un juego de poder que permita sostener un equilibrio de fuerzas entre los distintos grupos.

Otros creen que la reconciliación es cosa de débiles, que no son capaces de un diálogo hasta el fondo, y por eso optan por escapar de los problemas disimulando las injusticias. Incapaces de enfrentar los problemas, eligen una paz aparente. (FT N° 236) Las estadísticas nos dicen que a nivel familiar esta pandemia también ha provocado violencia familiar por el confinamiento; por lo inusual de la convivencia diaria de tener que vernos todos los días. Pudiendo ser una oportunidad para fortalecer lazos de amor y comprensión que de seguro se han dado en varias familias, también ha sido todo lo contrario.

El texto propuesto para este tiempo, Jesús emplea cuatro verbos en imperativo: “No juzguen…no condenen… perdonen….den”; para enseñar la conducta que caracteriza al discípulo, conducta que Dios devolverá multiplicada. Al discípulo de Jesús no le corresponde erigirse como juez de los otros, sino ofrecer el perdón con generosidad. Nuestro modelo es Jesús, que no vino a condenar, sino a salvar, y pide de corazón perdonar para poder ser perdonados.

Este 2021, será el año de San José. El Papa Francisco indicó que este año se establece para que todos los fieles siguiendo el ejemplo de San José, puedan fortalecer cotidianamente su vida de fe en cumplimiento pleno de la voluntad de Dios”. No debe desanimarnos si estamos experimentando resentimientos; este tiempo de cuaresma es un tiempo oportuno para trabajar este aspecto; El Papa Francisco en su carta apostólica acerca de San José; lo pone como ejemplo de ternura: “Padre en la ternura”: “El Maligno nos hace mirar nuestra fragilidad con un juicio negativo, mientras que el Espíritu la saca a la luz con ternura. La ternura es el mejor modo para tocar lo que es frágil en nosotros. El dedo que señala y el juicio que hacemos de los demás son a menudo un signo de nuestra incapacidad para aceptar nuestra propia debilidad, nuestra propia fragilidad. Sólo la ternura nos salvará de la obra del Acusador (cf. Ap 12,10). Por esta razón es importante encontrarnos con la Misericordia de Dios, especialmente en el sacramento de la Reconciliación, teniendo una experiencia de verdad y ternura. (2)

Este tiempo es oportuno para vivir la experiencia del perdón: saber perdonarnos, perdonar a los demás y perdonar a Dios. A pesar de las restricciones buscar el sacramento de la Reconciliación como gracia de Dios que me ayude a poder perdonar. Centrados en la persona de Cristo, en la que él mismo nos dice: “perdonen y serán perdonados”; el discípulo que sigue a Jesús, está llamado a experimentar primero el perdón de Dios y de igual manera saber perdonar; sin esa experiencia se hace más
difícil perdonar.

Acciones Significativas:
Gesto en familia: Acto de reconciliación familiar (Subsidio facilitado por el EDAP)
Gesto comunitario: Rezo del Vía Crucis. (Subsidio facilitado por el EDAP)
Gesto de caridad: Llamar y brindar ayuda a alguna persona que lo necesita.

TIEMPO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN

TIEMPO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN

Tiempo de Pascua de Resurrección: Del 01 de Abril al 01 de Mayo

Lema: Jesús nos dice: «El que no renace del agua y del espíritu no puede entar en el Reino de Dios» (Lc 6,37)

Objetivo: Descubrir que Jesús ha resucitado para renovar nuestra esperanza.
Tema: Llamados a vivir una nueva vida como fruto de la Pascua.
Texto bíblico: Evangelio de San Juan 3,1-8

Entre los fariseos había un personaje judío llamado Nicodemo. Este fue de noche a ver a Jesús y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de parte de Dios como maestro, porque nadie puede hacer señales milagrosas como las que tú haces, a no ser que Dios esté con él.»  Jesús le contestó: «En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo desde arriba.» Nicodemo le dijo: «¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre para nacer una segunda vez?»  Jesús le contestó: «En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Necesitan nacer de nuevo desde arriba”. El viento sopla donde quiere, y tú oyes su silbido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu.» Palabra de Dios. 
Justificación: 
Comenzamos este mes con la celebración de la Pascua de Resurrección. El tiempo pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, que ha pasado de la muerte a la vida, a su existencia definitiva y gloriosa. Es la Pascua también de la Iglesia, su Cuerpo, que es introducida en la Vida Nueva de su Señor por medio del Espíritu que Cristo le dio el día del primer Pentecostés. La invitación es a tener una nueva vida; es la propuesta de nuestro lema de este tiempo, Jesús nos dice: “El que no renace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios” (Jn. 3,5). Pero tener una nueva vida no a costa de sólo un deseo o propósito, sino desde la
esperanza; una esperanza que nos hace saber que Él, Jesús Resucitado, nos transforma y nos hace nuevos con su gracia.
Ya en el tiempo de Cuaresma hemos experimentado la gracia de la reconciliación y el perdón participando del Sacramento de la confesión, necesitamos esa gracia siempre para ser nuevos, para poder construir una sociedad nueva donde se viva la compasión, el perdón, la caridad, la solidaridad y la fraternidad. Esta pandemia ha provocado sentimientos contrarios a los que Jesús nos enseñó, porque nadie estuvo libre de pensar sólo en sí mismo o en los más cercanos y nos olvidamos de los demás, del prójimo; y ya se nos puede haber hecho costumbre. El Santo padre en su encíclica nos lo recuerda:
“… Nos hace falta reconocer la tentación que nos circunda de desentendernos de los demás; especialmente de los más débiles. Digámoslo, hemos crecido en muchos aspectos, aunque somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles de nuestras sociedades desarrolladas. Nos acostumbramos a mirar para el costado, a pasar de lado, a ignorar las situaciones hasta que estas nos golpean directamente. (FT N° 64)
Este encuentro con Cristo Resucitado nos ayude a resucitar comportamientos que hemos perdido. El papa Francisco nos lo vuelve a recordar en su encíclica: “Nos revela una característica esencial del ser humano, tantas veces olvidada: hemos sido hechos para la plenitud que sólo se alcanza en el amor. No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede “a un costado de la vida”. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano. Eso es dignidad”. (FT N° 68)
La experiencia de Pentecostés fue iluminadora para las comunidades cristianas; podían entender cuál era la voluntad del Señor. Renovados por la experiencia de la resurrección e iluminados por su Espíritu cuya misión es guiarnos y vivir en la verdad (Jn. 16,13) nos ayude a discernir y poder elegir autoridades que busquen el bien de todos los peruanos. El Papa Francisco nos dice en su encíclica a los jóvenes: “Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común». (CV 167).
Debemos perseverar y confiar más en el Señor esa es la verdadera esperanza, de que Él, puede hacer nuevas todas las cosas (Apoc. 21,5). El Papa Francisco nos recuerda a José como el hombre de esperanza que tiene valentía creativa:
“De una lectura superficial de estos relatos se tiene siempre la impresión de que el mundo esté a merced de los fuertes y de los poderosos, pero la “buena noticia” del Evangelio consiste en mostrar cómo, a pesar de la arrogancia y la violencia de los gobernantes terrenales, Dios siempre encuentra un camino para cumplir su plan de salvación. Incluso nuestra vida parece a veces que está en manos de fuerzas superiores, pero el Evangelio nos dice que Dios siempre logra salvar lo que es importante, con la condición de que tengamos la misma valentía creativa del carpintero de Nazaret, que sabía transformar un problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la Providencia. Si a veces pareciera que Dios no nos ayuda, no significa que nos haya abandonado, sino que confía en nosotros, en lo que podemos planear, inventar, encontrar. (N°5)
Acojamos la novedad del Evangelio, que nos hace siempre nuevos; que la creatividad se dé en la manera de transmitir nuestra fe en la pastoral y en nuestras parroquias.
Acciones Significativas:
Gesto en familia: Renovación de promesas bautismales en familia en torno al Pascualito (Subsidio facilitado por el EDAP).
Gesto comunitario: Compartir el gesto familiar de Pascua con la comunidad parroquial (fotografías en redes).
Gesto de caridad: Compartir víveres con alguna familia necesitada.

 

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